Free Web Site - Free Web Space and Site Hosting - Web Hosting - Internet Store and Ecommerce Solution Provider - High Speed Internet
Search the Web
Algunos escritos En ésta sección encontrarás escritos del director Ricardo Capellano, que en algunos de los casos forman parte de publicaciones anteriores, tales como Música de los espejos, y en otros sólo son escritos ocacionales y de circulación interna del Taller de Composición. Cartelera de conciertos, y noticias pertinentes al ámbito del Consevatorio Superior de Música Manuel De Falla y al quehacer compositivo.
 
 
  Cuestiones acerca de nuestra música popular
Hace por lo menos, treinta años, que los géneros más populares de la música popular Argentina han cerrado su ciclo de expansión creativa. Iniciando una -resurrección-.subsistencia-extinción-vigencia de los géneros tango y folclore, que obstruye, hasta hoy, el rescate, la organización, la investigación y la memoria, en un territorio clave de nuestro patrimonio cultural musical.
Los diversos núcleos artísticos del tango y del folclore; integrados por: células rítmicas, poco flexibles, relacionadas con las coreografías, discursos melódicos, fuertemente ligados a la expresión canción, y desarrollos armónicos, como variables que refleja, junto con las letras, la presencia en el tiempo sociocultural; constituyeron una organicidad, cuestión elemental para definir géneros, que tuvo un ciclo de vida útil, suficientemente extenso como para consolidarla.
Cuando esos diversos núcleos artísticos, de los géneros, dejaron de expandirse, cuando ese territorio creativo dejó de ser desafiante y riesgoso, cuando los cambios en la sociedad y en el paisaje exigieron una transformación expresiva, aquella organicidad se convirtió en un refugio conservador.
Así una nueva camada de compositores, emergente de esas situaciones , violentó inventivamente a los núcleos y cerró el ciclo artístico de los géneros.
Estas rupturas, generalmente, no tienden a conformar nuevos géneros, ya que esa búsqueda de libertad, en relación a lo establecido, produce distintos caminos estéticos y, por lo tanto, una presencia de subjetividad creativa incompatible con la institución de núcleos artísticos corporativos y estables.
La confluencia de subjetividades creativas instala movimientos musicales, con centro en el concepto: unidad en la diversidad.
Desde el tango: Eduardo Rovira, Astor Piazzolla, Horacio Salgan, Julián Plaza, Rodolfo Alchourrón, Tata Cedrón, Rodolfo Mederos, Atilio Stampone, etc; desde el folclore: Chuchi Leguizamón, Eduardo Lagos, Remo Pignoni, Waldo de los Ríos, Dino Saluzzi, Manolo Juárez, Raul Barboza, Chango Farias Gomez, etc; son compositores que articularon la raíz de los géneros con músicas que reflejan contemporaneidad.

Origen, desarrollo y transformación
La vida de los géneros, entonces, tiene (sintéticamente), este desarrollo:
1)Células rítmicas que se consolidan en un complejo proceso de fusión de culturas. Proceso, insuficientemente investigado, en el que la danza, con su carga ritual, es fundamental.
2)La fundación de un discurso orgánico significativo, que se legitima en la interacción constante, no mediática, con el pueblo. Esta relación pueblo/ género, con tiene una direccionalidad del concepto popularidad, de abajo hacia arriba (la radio y el disco eran la última etapa del ascenso de la popularidad), esencial en hechos culturales de tanta envergadura.
3)La profundización y renovación de ese discurso orgánico, basadas en la aceptación sincera de los núcleos artísticos originales. Es aquí donde predominan autores y compositores, y los géneros se expanden en estilos y perfiles diversos.
4)El agotamiento de esa expansión creativa introduce a los géneros en una zona operativa, reproductiva y formal. Íntimamente ligada a la pérdida de significación del discurso, sobre todo en relación a nuevas generaciones.
Situación que conduce a un fuerte decrecimiento de la interacción con el pueblo.
Es la etapa conservadora y tradicionalista, es decir: agónica.
5)Los géneros son reformulados como raíz, es decir: la esencia que sobrevive a anacrónicos núcleos artísticos y a sus funcionales discursos orgánicos y formales. Desde la raíz, los compositores, jóvenes o viejos pero audaces, crean músicas fuera de las formas genéricas, pero íntimamente articuladas con la esencia de esas formas. Y es esta transformación la que fortalece a los géneros como patrimonio cultural.
6)Esa transformación que formula una nueva relación contenido-forma convierte a las raíces, que implican una articulación creativa pero bastante directa con los géneros, en fragancias que conviven con nuevas músicas de nuevas generaciones. Es esto lo que sucedió con el movimiento de la "nueva canción", y muy especialmente con el movimiento de rock nacional o música progresiva, hacia fines de los '60 y comienzos de los '70. Movimientos que se consolidaron, reconstuyendo aquella direccionalidad, de abajo hacia arriba, que recorrieron sus abuelos.
7)Atravesando pesados rótulos como: "proyección folclórica", "música popular urbana", "música popular de cámara", "música popular contemporánea", "fusión", "música alternativa", "nuevas tendencias" , etc; esas fragancias poblaron espacios creativos, confluyendo con estéticas contemporáneas, que diluyeron las categorías: culto/ popular. Desde fines de los '70 hasta hoy.
8)El posmodernismo, el neoliberalismo y la globalización, como sistema cultural, han producido un reciclaje musical que convirtió en un collage grotesco, la convivencia actual de expresiones ligadas a los siete puntos expuestos anteriormente.

Nuestras músicas
Yendo muy lejos, hacia atrás, la presencia de la población del origen africano, en el Norte, en el Litoral y en Buenos Aires se transparenta en células originales de los géneros.
Tan lejos y tan cerca; la conversión de rituales profundos en fiestas colonizadoras, caracterizó tanto la dominación jesuita- militar sobre muchas poblaciones indígenas, como la apropiación burguesa de una expresión cultural de los marginados, como fue el movimiento bailantero.
Ayer nomás: las músicas afroamericanas, especialmente el jazz y los ritmos caribeños, generaron nuevas actitudes creativas y distintas formaciones y propuestas instrumentales, que, a pesar de ciertas hibridez, fueron integrándose a nuestro imaginario musical.
Hoy y después: una concepción comunicativa, sin límites ni convenciones en cuanto a campos artísticos y materiales sonoros, expresada en los más lúcido del movimiento rockero, en intérpretes que reformulan contenidos y formas, en solistas y grupos instrumentales acústicos, electrónicos o electroacústicos audaces; va delineando una estética contemporánea, sin centro en sistemas y/ o programas, con tecnologías en función creativa y fuera de actitudes vanguardistas y/ o elitistas.

Nuestras músicas no comienzan ni finalizan en los géneros. Tienen pasado, presente y futuro; células que se consolidan, discursos que se fundan, se profundizan, se renuevan, se expanden, se formalizan se agotan, se transforman en raíz, se convierten en fragancias, se introducen en nuevos espacios creativos.
Uuna gran metamorfosis estética, tan lejos del reciclaje atemporal como del falso concepto de progreso artístico, que nos abre un microcosmos de identidades y reflejos de las épocas

Profesor RICARDO CAPELLANO.


APUNTES SOBRE FUNDAMENTACION DE LA ESTRUCTURA COMPOSITIVA
(Primera parte)
Algunos planteos elementales sobre la función social del arte:
La introducción de imprevisibilidad, conductas asistemáticas y equilibrios inestables, dentro de situaciones cotidianas sensatas, rutinarias, repetitivas y presumiblemente seguras.
La producción de caos dentro de un orden aparentemente sin salida.
La pasional ruptura momentánea del determinismo tecnológico. La incertidumbre creativa en pugna con el racionalismo programático. La búsqueda estética desorganizando a la selección pragmática de materiales. La postura ideológica- estética de un compositor, en lo general, es la relación que establece entre estos planteos y su obra.

Algunos planteos elementales sobre la función subjetiva del arte:
La invención es un territorio donde confluyen las inquietudes sensibles y expresivas del compositor con su audacia creativa. El conocimiento compositivo es la comprensión de la búsqueda estética de cada obra. El discurso musical es la transparencia entre música e ideas creativas. Música comunicativa significa: simplicidad, profundidad, síntesis, audacia e identidad.
La actitud ideológica- estética de un compositor, en particular, es la relación que establece entre estos planteos y su obra.

Está claro, entonces, que coherencia artística significa cohesión entre postura y actitud, e implica una mirada crítica hacia la producción artística y cultural "oficial" o "alternativa", y una reflexión artística continua sobre la obra propia.
Mirada y reflexión constituyen la visión estética. Un campo profundo de transformación de lo expresivo (intimidad) en expositivo (comunicación).
Y la construcción creativa que contiene y acciona a la visión estética, desde la invención hasta la madurez de nuestra obra, es la estructura compositiva.
Hablamos de un territorio donde el núcleo básico: contenido- forma se transforma en la superadora relación entre capo conceptual y expansión orgánica del lenguaje musical.

Un territorio que se nutre de la interacción entre la imaginación, la búsqueda, el trabajo y el deseo de libertad creativa.


 

Siguiente